Por amor al arte.

Llevaba muchos meses sin hacerme una sesión de fotos, no se si es la falta de tiempo libre o que simplemente mis gustos han cambiado, pero lo que antes me resultaba una tarea súper divertida y fácil ahora me cuesta un mundo hasta elegir el par de zapatos que voy a llevar.

Recuerdo cuando me dedicaba al 100% a mi blog, hace ya un buen par de años, me sacaba fotos casi todos los días, tenía una cámara réflex (la calidad de los móviles no era la que ahora) y retocaba como bien podía en mi ordenador y lo disfrutaba soberanamente. Yo hacía todo menos sacar la foto claro, animaba a la persona que iba a estar detrás de la cámara (nunca un fotógrafo profesional, sino alguna víctima de mi círculo cercano) elegía el estilismo de mi armario y buscaba una ubicación. Para luego descargar, editar, y postear unas tres veces a la semana. Me encantaba, lo disfrutaba y era mi manera de plasmar mi creatividad y mostrarla al mundo.

Los años han pasado, las circunstancias también, tengo más responsabilidades y mis prioridades son otras, pero confieso que a veces echo de menos aquella inocencia de “hacer por hacer”, no había Instagram, ni seguidores, yo lo hacía y lo puedo decir con la boca llena, por amor al arte. Y así es como realmente se disfrutan las cosas y como a mí me merece la pena exponerme, por puro hedonismo.

Yo he sido siempre una rebelde sin causa, lo confieso, odio que me impongan cosas, odio hacer planes dos semanas antes, y odio los modus operandi masificados. Desde que era pequeña, no me gustaba cuando una actividad se hacia popular, o cuando las niñas iban todas iguales, y no es que fuera un super freak pero si iba muy a mi bola. En eso no he cambiado nada.

Así que mientras escribo este post, me pregunto si esta característica mía ha hecho que cada vez me exponga menos en Instagram por ejemplo. Veo taaaantos vídeos y tanto contenido, alguno muy bueno, otro normal y algunos tan forzados, que quizás eso unido a mi personalidad hacen que prefiera dedicar mi tiempo a otras cosas. Sabiendo, que los “Golden Years” de todo este mundo, los disfruté muy mucho.

En definitiva, que las redes han cambiado, pero yo también, y si me expongo que sea porque de verdad me apetece, porque es algo que tiene sentido real para mí, como estas fotos que me hizo Sara con ideas de estilismo de Dan, que me ilusionaron porque era con ellos, y sus ganas y amor por lo que hacen contagian a cualquiera, ( y eso que el calor agobiante no ayudaba nada). Pero lo disfruté y me lo pasé bien, y el resultado me encanta haciéndome recordar aquellas sesiones que hacía años atrás solo por amor al arte.

Pronto más fotos de la sesión.

Foto de @saragabephoto / Estilismo de @danalbericiostyling

Foto de @saragabephoto / Estilismo de @danalbericiostyling